POLÍTICA

CIUDAD

11 enero, 2026

Megalópolis

A ver, a ver..se los digo o no se los digo, se los digo..
 
-No le hagan nada a mi esposa, no le hagan nada, dicen que gritaba Nicolás Maduro, mientras manoteaba y pataleaba…
 
Él, en paños menores y ella, Cilia Flores, en Pijama, fueron sometidos por las fuerzas especiales en su dormitorio, en la madrugada del pasado sábado en una acción de película que ni a Rambo se le hubiera ocurrido actuar.
 
Y si, con rapidez asombrosa, tras ser detenidos ambos, los militares revisaron hasta el último rincón de esas habitaciones y se llevaron todo tipo de documentos, equipo de cómputo, claves bancarias, nombres de la red criminal … todo, todo, deslizó un asesor de la embajada de USA en México.
 
Y como Maduro seguía gritando que respetaran a su esposa, pues entonces soltó toda la sopa que traía en las tripas.
Más tarde, cuándo compareció ante la DEA en Nueva York, volvió a suplicar lo mismo:  respeten a mi esposa.. A  cambio de qué? De información…
 
Mientras Cilia Flores, su esposa, a su vez pedía también lo mismo para Maduro:  respetar la vida e integridad de su pareja..
 
A ver, a ver, si está filtración resulta cierta, entonces será fácil para la justicia Americana conocer hasta los lunares de la narco-izquierda de allá, acá y acullá… sólo con que les hagan manita de puerco…
 
Ahora entendemos los chillidos  del ganso mayor y sus gansit@s en México…Ay, nanita!!!!